Campari Academy - Coctel Negroni


Negroni

Hay cócteles con historia y después está el Negroni.

Una receta sencilla de vermut rosso, gin y bitter Campari, el corazón rojo que late en cada vaso de Negroni y que insufla el alma a sus múltiples versiones. Sin Campari no hay Negroni.

 

El cóctel más aristocrático tiene ya 102 años.

 

Ha pasado más de un siglo desde que el talento de Fosco Scarselli, bartender del Casoni, en Florencia, y el exquisito gusto de un cliente llamado Camillo Negroni, fraguaron una fórmula que se ha convertido en un icono: el Negroni.

 

¿Una fábula más? No. La verdadera historia de este cóctel la podemos encontrar detallada y documentada en el famoso libro de Luca Picchi “Negroni Cocktail, una leggenda italiana”.

 

En sus primeras páginas, Luca Picchi nos invita a trasladarnos a la Florencia de la segunda mitad del siglo XIX, que por aquellos años era en un “Hub” de aristócratas, empresarios y artistas atraídos por el impulso económico, artístico y cultural del momento.

 

En este ambiente de esplendor prosperaron los famosos cafés florentinos, algunos de los cuales han perdurado hasta nuestros días. Es el caso de Casoni, ubicado en un local entre “via de Tornabuoni” y “via della Spada”, que en 1932 pasaría a albergar al bar Giacosa.

 

Es en esta “Drogheria e Profumeria Casoni” donde se conocieron Camillo Negroni y Fosco Scarselli y donde su fecunda relación barman-cliente engendró el cóctel que más tarde se convertiría en el favorito de los bartenders y en el segundo más consumido del mundo.

 

En su libro, Picchi describe a Fosco Scarselli como una persona reservada, elegante y educada. Aunque de origen humilde, poseía un aura señorial innata, muy apreciada por los distinguidos clientes del Casoni, entre los que se encontraba el Conde Negroni.

 

Cammillo Luigi Manfredo Maria Negroni nació en Florencia el 25 de mayo de 1868, en el seno de una familia acomodada. De padre italiano y madre de ascendencia británica, recibió una sólida educación en la Academia Militar de Módena y vivió una vida digna de una película, con innumerables anécdotas, viajes y largas estancias en Estados Unidos.

 

El Americano era ya un cóctel popular de la época. Una combinación dulce y amarga, con un toque cítrico, que recoge lo mejor de la cultura milanesa, el bitter Campari, y lo mejor de la tradición turinesa, el vermouth di Torino.

 

Camillo Negroni era de gustos fuertes y un buen día de 1919 pidió a Fosco Scarselli “irrobustire” su Americano de siempre, es decir, preparárselo un poquito más fuerte. Su elección de añadirle Gin se debió seguramente a que este era un destilado fuerte, pero que no haría variar la vibrante tonalidad de su cóctel favorito. Y, además, su ascendencia inglesa, sin duda le haría apreciar debidamente el verdadero London Dry Gin.

 

El resultado fue agradablemente sorprendente y a partir de ese momento se convirtió en su trago habitual.

 

Muy pronto, algunos clientes del Casoni empezaron a pedir su Americano “al estilo del de Negroni”, hasta que un buen día alguien pidió a Scarselli sencillamente un Negroni.

 

Había nacido el cóctel más aristocrático de la historia, el Rey del Aperitivo, el Negroni.

 

1 parte de Campari

1 parte de Vermouth Rosso di Torino 1757

1 parte de Bulldog Gin

Decorado con media rodaja de naranja

 

Todos tenemos una historia y conocerla es fundamental para comprender el presente. Desde ese fortuito día de 1919, el Negroni ha sido continuamente reversionado por los mejores bartenders del mundo, honrando una noble estirpe que ha jugado un papel fundamental en la historia de la coctelería y que personifica uno de los principios básicos de la mixología: preservar el legado, siguiendo nuestro propio camino.

 

Mira aquí la receta del Negroni clásico, con Giuseppe Santamaria y atrévete a crear la tuya propia.