historia

Estamos en 1919, en Florencia. Un buen día, un caballero, nada menos que un Conde, entra en el antiguo Caffè Casoni en Via de’ Tornabuoni. Es un cliente asiduo del establecimiento, donde siempre bebe un Americano, sin embargo ese día decide que es tiempo de cambiar. Pide su habitual Americano, pero inspirado por su último viaje a Londres, donde reina el gin, solicita que en lugar de soda le añadan un toque de ginebra. El bartender, Fosco Scarselli, recibió con gusto la petición del Conde Negroni y, además, sustituyó la tradicional rodaja de limón por una de naranja para marcar el cóctel que acababa de crear. La bebida del Conde empezó a ser conocida entre la clientela de los bares florentinos como “Americano del Conde Negroni” o como “Americano con un toque de ginebra”. En cualquier caso, fuese cual fuese de su nombre, el Negroni había nacido.

 

Cómo preparar el Negroni original:

 

Ingredientes

 

1 parte de Campari

 

1 parte de Vermouth Rosso di Torino

 

1 parte de London Dry Gin

 

Vierte todos los ingredientes en un vaso bajo con mucho hielo. Remueve suavemente y adorna con media rodaja de naranja.

 

 

Hoy en día, más de un siglo después de su creación, el Negroni es el cóctel clásico más vendido del mundo. Los bartenders trabajan con pasión para mantener vivo su espíritu, difunden su intrigante historia al tiempo que crean variaciones contemporáneas para dar un aire fresco a este clásico moderno.

 

El Negroni es una de las bebidas reconocidas en la lista oficial de bebidas de la prestigiosa Asociación de Internacional de Barmans (IBA), lo que garantiza que en cualquier bar del mundo se pueda disfrutar de la receta clásica Negroni preparada tal y como debería ser. La IBA reconoce el Campari como ingrediente maestro del Negroni, porque, por supuesto, sin Campari no hay Negroni.

 

Es cierto que los cócteles clásicos siempre han tenido adeptos, pero la moda reciente de lo vintage y de los establecimientos inspirados en los speakeasy de la época de la Ley Seca han vuelto a poner de moda a los clásicos. Para mantener viva la magia de estos cócteles, los bartenders juegan con técnicas de eficacia demostrada, como el envejecimiento en barrica del Negroni, y adaptan sus creaciones a los cambios del paladar de los consumidores, cada vez más amantes de los sabores agridulces, más conscientes y escrupulosos con las bebidas que escogen y más exigentes que nunca con el origen y la calidad de los ingredientes. Así, tradición y materia prima de excelente calidad son la piedra angular del consumo de nuestros días. Los bartenders tienen la oportunidad y la responsabilidad de educar a sus clientes para que su experiencia con la bebida sea óptima, anteponiendo la calidad a la cantidad.

 

Durante los más de 100 años de vida del Negroni, los bartenders lo han defendido y han sabido aportar los toques de innovación y frescor necesarios para mantener viva la pasión.

 

¡Atrévete a reinterpretar al mito!